El temor de un hombre sabio (Crónica del asesino de Reyes, #2).
TÍTULO: El Temor de un Hombre Sabio
AUTOR: Patrick Rothfuss.
EDITORIAL: Plaza y Janes.
PÁGINAS: 1190.
PUBLICACIÓN: 2011.
GÉNERO: Fantasía.
ISBN: 9789506442941.

SINOPSIS.
"El hombre había desaparecido. El mito no. Músico, mendigo, ladrón, estudiante, mago, trotamundos, héroe y asesino, Kvothe había borrado su rastro. Y ni siquiera ahora que le han encontrado, ni siquiera ahora que las tinieblas invaden los rincones del mundo, está dispuesto a regresar. Pero su historia prosigue, la aventura continúa, y Kvothe seguirá contándola para revelar la verdad tras la leyenda."


Reseña con spoilers mínimos o indirectos.

A ver.

¿Por dónde empiezo?

No se si esto va a ser una reseña, propiamente dicha. No sé si me puedo mantener objetiva, porque realmente amé tanto a este libro que no se por dónde empezar, o qué decir que no sea este libro es una obra de arte. Así que, si esto termina siendo una enumeración de por qué Patrick Rothfuss es un genio, sepan disculpar. O no.

Cuando terminé El Nombre del Viento, dije que la mejor forma de describirlo era la de "poesía que no es poesía", refiriéndome a la hermosa prosa de Rothfuss. En esta segunda parte, vuelvo a reafirmar eso. Cada párrafo, cada oración, cada diálogo me parece tan bien armado, tan pensado y pulido, que parte de la razón por la que tardé alrededor de cinco meses en leerlo es que paraba a cada rato a admirar lo que leía. La otra parte, como también dije en la primera reseña, es que estos son libros para leer despacio, prestando atención y disfrutando de cada página... y que no quería que terminaran. De verdad. Había noches en las que me negaba a tocarlo para que durara un día más, y noches en las que no podía parar de leer. Ahora que lo pienso, me resultó la perfecta antítesis de los libros densos que dificultan la lectura y terminan hasta aburriendo; pero aunque me atrapara tanto que no quería soltarlo, tampoco es uno de esos libros de lectura rápida y ágil en los que necesitas terminar de leer ya porque tenés que saber que pasa o no vas a poder dormir - un estilo de narración que hoy se encuentra mucho en todo lo que es juvenil (el mejor ejemplo que se me viene a la cabeza es Los Juegos del Hambre, que leí varias veces de una sentada sin aburrirme). No: estos son libros con un ritmo particular y perfecto, ni muy lento ni muy rápido.

Lo que me lleva a: uno de los puntos que más disfruté de esta lectura es la manera en la que me permitió sumergirme en el mundo de Kvothe, y de ahí que me atrapara tanto. Como el primero, y probablemente todavía más, El Temor de un Hombre Sabio es un libro muy largo que transcurre en varios lugares diferentes, y cada uno me pareció tan real como el anterior, tan entrañable. Tanto, que a medida que la historia avanzaba y la locación cambiaba, me pasó más de una vez que extrañaba lugares anteriores - a ese punto siento que llegué a encariñarme con algunos, y eso sólo es gracias a, de nuevo, lo reales que los siento. Por otro lado, tengo que hablar de las transiciones: en esta secuela hay viajes que duran un día y viajes que duran semanas, y en ambos casos hay ocasiones en las que esos viajes, de días o semanas, suceden en un sólo párrafo, y ocasiones en las que se alargan por capítulos. Todas esas situaciones me parecieron perfectamente plasmadas, con un ritmo perfecto, como ya dije. Suelo prestarle mucha atención a ese tema cuando leo, y creo que es uno de los puntos fuertes de estos libros.


Hablando de los personajes, no hace falta decir que Kvothe sigue invicto en el podio de mis personajes favoritos de todos los tiempos. Una vez más, me fascina el hecho de estar viendo dos versiones distintas: la del Kvothe que cuenta su historia, y la del Kvothe de la historia, años atrás, que a la vez va creciendo y madurando conforme avanza todo. Ese es un recurso con el que los lectores quedamos todavía más intrigados: ¿como llegó el Kvothe de la historia a lo que es hoy? ¿Qué le pasó en el medio, qué pasó con el resto de los personajes? ¿Qué pasa en el resto del mundo? Disfruté de los interludios que vuelven al Kvothe actual tanto como del resto del libro, y también de los personajes de esa línea de tiempo: Bast sigue siendo uno de los más misteriosos, en mi opinión, y tiene un desarrollo muy interesante en este libro, al que le dio pie el final del primero. También adoro la dinámica entre él y Kvothe, que a la vez me genera un millón de preguntas - como todo en estos libros, si somos sinceros. En cuanto al Kvothe de la historia, siento que tiene todos los elementos para ser una especie de Mary Sue, pero no podría estar más lejos de serlo. Todas sus habilidades y talentos están justificados, todas las habladurías e historias de él tienen tanto de cierto como de mentira (y él mismo se asegura de mostrarnos eso) y, al escuchar la historia de su boca, vemos constantemente la humanidad que se esconde detrás de esa fachada de héroe invencible que tiene. Eso es algo que me parece terriblemente inteligente, original, y divertido de leer.

En cuanto a la trama en sí misma, es lenta. Muy lenta. Y eso, sumado a la prosa que Leí en otras reseñas que por momento parece no ir a ningún lado, teniendo en cuenta que el supuesto objetivo de Kvothe es el de aprender sobre los Chandrian en la Universidad, y llegué a encontrar hasta a quien dice que Patrick podría evadir el asunto en el siguiente libro, directamente. Si bien en lo personal no descarto eso como una posibilidad, ya que esta trilogía está siendo todo menos predecible, creo que ese hilo principal, ese motivador principal que son los Chandrian en la vida de Kvothe, está siendo entretejida en el resto de la historia de una forma muy sutil. A ver, si vamos al caso, todo lo que hace Kvothe sigue siendo para encontrar a los Chandrian, de una forma u otra: sin ir más lejos, pasa meses al servicio de un noble a viaje de la Universidad con la idea de conseguir acceso a otras fuentes de información. Donde algunos parecen creer que hay relleno y situaciones innecesarias y al azar, yo creo que todo apunta a lo mismo, aunque no siempre podamos verlo todavía. A la vez, este es un libro en el que el desarrollo es lo que más se disfruta, y no el querer llegar al final. En todo caso, el que la historia tenga tantos desvíos me parece uno de sus puntos más fuertes, porque, como dije, significa (al menos a mis ojos) que Patrick sabe bien a donde va y por dónde tiene que conducirnos para llegar a lo que va a ser el final de la historia.

O eso, o lo opuesto, pero prefiero confiar en él.

Podría hablar horas sobre este libro, como dije con el anterior, pero creo que quedó claro que es uno de los mejores que he leído. Parecería que el tercero va a ser publicado en agosto de 2020, así que todavía hay tiempo para leer estos dos primeros, si no lo hicieron... o para releerlos, si los amaron tanto como yo. Creo que son libros para ser releídos, tanto por lo disfrutables que son, como porque estoy segura de que en cada relectura va a aparecer algo nuevo que no había descubierto antes.






«Todo hombre sabio teme tres cosas: la tormenta en el mar, la noche sin luna y la ira de un hombre amable.»