Reseña: "Una Corte de Niebla y Furia" - Sarah J. Maas
Tengo una amiga con la que choco muy seguido porque, en mi opinión, tiende mucho a criticar por adelantado. Opina sobre películas y series en base a trailers, o sobre historias en base a primeras entregas. Mi argumento siempre es que no sabemos que giros puede tomar la trama, no sabemos si algo que parece horrible y problemático no va a tener un sentido más adelante. En otras palabras, no podemos juzgar algo sin saber como termina.
Con los libros de Sarah J. Maas, desoí mis propias palabras.
Este libro.
ESTE LIBRO.
Con los libros de Sarah J. Maas, desoí mis propias palabras.
Este libro.
ESTE LIBRO.
-Spoilers-
Por favor. La cantidad de cosas que me hizo sentir es increíble. Tengo varios problemas con la pluma de Sarah (aunque no pueda meterme mucho en eso en esta ocasión porque leí el libro traducido, y la traducción era pésima en sí misma), pero aplaudo la forma en la que transmite emoción en esta ocasión. La primera parte del libro, con Tamlim, la sufrí tanto que me da hasta amargura recordarla. Feyre está destrozada, al igual que él (de alguna forma), y eso está tan pero tan bien plasmado que al principio dudé de seguir leyendo, creí que esa oscuridad iba a durar todo el libro. Es una situación horrible, tóxica y tristísima, y no podría haber estado mejor escrita.
Ahora, el giro que toma la historia tras eso (y tras todo lo sucedido en el primer libro) es algo que no me vi venir para nada. Para nada, y me siguió sorprendiendo hasta el final. Como ya dije, y como comenté en mi reseña de Una Corte de Espinas y Rosas, la relación de Feyre con Tamlin jamás me cerró, y mi principal problema era que parecía que la autora hacía apología de eso, al igual que con la de Rhysand. Bien, en esta secuela me tapó la boca, absolutamente, y no lo podría haber disfrutado más. No sólo pasamos a ver esa relación por lo que realmente es, sino que vemos otra (esa otra, obvio) a una luz totalmente diferente, algo que tampoco me esperaba y que también amé.
Creo que el punto principal del que quiero hablar, lo que más disfruté, fue la forma en la que Sarah tejió la trama a partir de un montón de hilos distintos. En esta secuela, nos encontramos con que muchas cosas que creímos saber a partir del primer libro no son como se nos las había pintado, o que cosas que parecían no tener importancia de repente la tienen. Hay muchísimas sorpresas, y en casi todas resulta que había pistas que la autora venía dejando y que se me pasaron totalmente desapercibidas - particularmente en el caso del cambio de roles que se da, en el que los buenos pasan a ser los malos y viceversa. Realmente no me lo esperaba, y a la vez, volviendo a todo lo leído hasta ese momento, había cosas que estaban clarísimas desde el principio(COMO LA PINTURA DE LAS ESTRELLAS, POR FAVOR). Eso, para mí, es señal de que ninguna decisión de la autora fue al azar, por conveniencia o para darle el gusto a los lectores; todo estaba planeado desde el comienzo.
En cuanto a los personajes... por favor, Rhysand. ¿Dónde compro uno? Tengo que admitir que al principio lo miré con recelo, porque todo el asunto del trato, de lo sucedido en Bajo la Montaña y de sus formas, me seguían haciendo mucho ruido. Pero claro, me imaginó que eso mismo quería la autora, porque resulta ser el personaje del libro, en todo sentido. No voy a profundizar mucho sobre eso, pero da un giro absoluto, y me pareció increíble la manera en la que lo vamos conociendo de a poco, como él mismo se deja descubrir, y lo que descubrimos. Termina siendo un personaje increíblemente complejo, lleno de secretos y de caras que jamás nos hubiéramos imaginado, y que me rompió el corazón un millón de veces a lo largo del libro. Su relación con Feyre es otra cosa que me pareció espectacular: la dinámica entre ambos, como consiguen complementarse y ayudarse y entenderse. Es algo más complejo que un típico romance de este género, y lo amé(y la confesión en la cabaña es de lo mejor que leí ever.)
Tanto, que tengo miedo de que no sea verdad, porque a esta altura, no tengo idea de qué esperar y no quiero confiarme... pero lo amé.
También disfruté del pequeño grupo de personajes nuevos, tanto de la Corte Noche como el resto, aunque me quedé con las ganas de conocerlos más. Se ve que hay muchísimo bajo la superficie, y espero que Sarah vuelva sobre eso en los libros que siguen, al igual que con la cultura ilyria.
Por último, si el libro me sorprendió desde el principio, el final no podía ser menos. No me veía venir la traición, aunque tiene todo el sentido del mundo. Aplaudo a Sarah porque consiguió hacerme odiar a ese personaje, y pude sentir el rechazo de Feyre a través de las páginas, como me pasó al principio del libro. Me da tanto miedo como intriga lo que pueda pasar en el siguiente libro, pero no puedo esperar a tenerlo en mis manos 💔
En fin, amé este libro. No quería que terminara, y sin ninguna duda pasa a la lista de mis mejores lecturas del año.
Por favor. La cantidad de cosas que me hizo sentir es increíble. Tengo varios problemas con la pluma de Sarah (aunque no pueda meterme mucho en eso en esta ocasión porque leí el libro traducido, y la traducción era pésima en sí misma), pero aplaudo la forma en la que transmite emoción en esta ocasión. La primera parte del libro, con Tamlim, la sufrí tanto que me da hasta amargura recordarla. Feyre está destrozada, al igual que él (de alguna forma), y eso está tan pero tan bien plasmado que al principio dudé de seguir leyendo, creí que esa oscuridad iba a durar todo el libro. Es una situación horrible, tóxica y tristísima, y no podría haber estado mejor escrita.
Ahora, el giro que toma la historia tras eso (y tras todo lo sucedido en el primer libro) es algo que no me vi venir para nada. Para nada, y me siguió sorprendiendo hasta el final. Como ya dije, y como comenté en mi reseña de Una Corte de Espinas y Rosas, la relación de Feyre con Tamlin jamás me cerró, y mi principal problema era que parecía que la autora hacía apología de eso, al igual que con la de Rhysand. Bien, en esta secuela me tapó la boca, absolutamente, y no lo podría haber disfrutado más. No sólo pasamos a ver esa relación por lo que realmente es, sino que vemos otra (esa otra, obvio) a una luz totalmente diferente, algo que tampoco me esperaba y que también amé.
Creo que el punto principal del que quiero hablar, lo que más disfruté, fue la forma en la que Sarah tejió la trama a partir de un montón de hilos distintos. En esta secuela, nos encontramos con que muchas cosas que creímos saber a partir del primer libro no son como se nos las había pintado, o que cosas que parecían no tener importancia de repente la tienen. Hay muchísimas sorpresas, y en casi todas resulta que había pistas que la autora venía dejando y que se me pasaron totalmente desapercibidas - particularmente en el caso del cambio de roles que se da, en el que los buenos pasan a ser los malos y viceversa. Realmente no me lo esperaba, y a la vez, volviendo a todo lo leído hasta ese momento, había cosas que estaban clarísimas desde el principio
En cuanto a los personajes... por favor, Rhysand. ¿Dónde compro uno? Tengo que admitir que al principio lo miré con recelo, porque todo el asunto del trato, de lo sucedido en Bajo la Montaña y de sus formas, me seguían haciendo mucho ruido. Pero claro, me imaginó que eso mismo quería la autora, porque resulta ser el personaje del libro, en todo sentido. No voy a profundizar mucho sobre eso, pero da un giro absoluto, y me pareció increíble la manera en la que lo vamos conociendo de a poco, como él mismo se deja descubrir, y lo que descubrimos. Termina siendo un personaje increíblemente complejo, lleno de secretos y de caras que jamás nos hubiéramos imaginado, y que me rompió el corazón un millón de veces a lo largo del libro. Su relación con Feyre es otra cosa que me pareció espectacular: la dinámica entre ambos, como consiguen complementarse y ayudarse y entenderse. Es algo más complejo que un típico romance de este género, y lo amé
Tanto, que tengo miedo de que no sea verdad, porque a esta altura, no tengo idea de qué esperar y no quiero confiarme... pero lo amé.
También disfruté del pequeño grupo de personajes nuevos, tanto de la Corte Noche como el resto, aunque me quedé con las ganas de conocerlos más. Se ve que hay muchísimo bajo la superficie, y espero que Sarah vuelva sobre eso en los libros que siguen, al igual que con la cultura ilyria.
Por último, si el libro me sorprendió desde el principio, el final no podía ser menos. No me veía venir la traición, aunque tiene todo el sentido del mundo. Aplaudo a Sarah porque consiguió hacerme odiar a ese personaje, y pude sentir el rechazo de Feyre a través de las páginas, como me pasó al principio del libro. Me da tanto miedo como intriga lo que pueda pasar en el siguiente libro, pero no puedo esperar a tenerlo en mis manos 💔
En fin, amé este libro. No quería que terminara, y sin ninguna duda pasa a la lista de mis mejores lecturas del año.
TÍTULO: Una Corte de Niebla y Furia.
AUTORA: Sarah J. Maas.
EDITORIAL: Planeta (original por Bloomsbury).
PÁGINAS: 700.
PUBLICACIÓN: 2016.
GÉNERO: Fantasía.
ISBN: 9789504953388.
SINOPSIS. "Feyre está destrozada. Y aunque tiene a Tamlin por fin a su lado sano y a salvo, no sabe cómo podrá dejar atrás los recuerdos que la acechan... ni cómo mantendrá en secreto el oscuro pacto que hizo con Rhysand, que la mantiene intensamente unida a él y la confunde.Feyre ya no puede seguir siendo la de antes. Ahora es fuerte y debe romper con todo lo que la ata. Su corazón necesita libertad."


